jueves, 5 de noviembre de 2009

Repitiendo errores



¿Por qué será que repetimos todo el tiempo lo que nos hace mal? No lo sé, ¿será que somos masoquistas? ¿Será porque somos débiles? ¿Será que uno repite porque hay algo que necesita aprender en eso que repite?
A veces es como que te sentís atraído, como que deseás repetir eso aunque sabés que es un error. ¿Por qué? No sé por qué. Es como cuando estás con una persona que no te hace bien, pero seguís, porque creés que podes cambiar a esa persona, o
que esta vez va a ser distinto
..
¿Será eso?

Si siempre la pifiás con lo mismo, si siempre te mandás el mismo moco, no sé, será que tenés que hacer algo distinto para que pase algo distinto. Pero cuando menos lo esperás aparece algo distinto, algo inesperado que te cambia la vida.
A veces cambiar es aceptar quién sos. A veces cambiar es aceptar quién es el otro. A veces cuando pensamos demasiado las cosas y nos hacemos demasiadas preguntas es peor.. creo que a veces lo mejor es soltar, soltar y dejar ir.
Cuando repetimos lo que nos hace mal no es porque somos tontos, masoquistas o débiles, sino que repetimos simplemente porque
hay algo que queremos cambiar.

martes, 3 de noviembre de 2009

Cuando lloras..


Debes llorar todo ese dolor, llorar la tristeza, llorar las tragedias, llorarlo todo. Llorar todo el dolor, sacarlo, porque ocupa el lugar de la alegría, del amor. Cuando lloras no sólo lloras el dolor, también lloras el odio, el resentimiento, la frustración, te vacías de todo eso.
Cuando lloras riegas, y tal vez algo florezca. Porque cada lágrima trae una enseñanza, cada lágrima es una parte de ti que muere,
cada lagrima es algo de ti que quiere renacer
.
Y una vez que lo hayas llorado todo, toda la tristeza, la soledad, comprenderás que las cosas simplemente son como son, y no por eso han de ser malas. Las cosas son como son, bellas, duras, inexplicables, complicadas. Hay de todo en la vida, obstáculos, alegría, sin sabores.. llora mucho, pero luego ríe, porque eso hacen las esperanzas,
lloran todo lo que pasó pero ríen sabiendo lo que vendrá
.

Volvés..



Y no te cansás de volver.
Volver no sólo en mis pensamientos.
Volvés, nuevamente volvés.
Y me
encanta. Pero lo odio.
Porque creí haber puesto un punto
final.
Porque creo que no merezco volver a pasar por eso.
Porque estoy
cansada.
Cansada de
repetir una y otra vez la misma historia.
Cansada de no aprender de mis errores.
Cansada de
volver a caer.
Cansada de pensar que
algún dia esto va a cambiar.
Cansada de darme la cabeza contra la
pared.
Cansada de vos, de mí, y de lo nuestro,
que
nunca fue y que nunca será.

by pauli

sábado, 24 de octubre de 2009

Queda prohibido



Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.

Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus dudas y mal humor.

Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles sólo cuando los necesitas.

Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
no creer en Dios y hacer tu destino;
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.

Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte,
olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen mas que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.

Queda prohibido no crear tu historia,
dejar de dar las gracias a Dios por tu vida,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da,
también te lo quita.

Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.

Pablo Neruda

viernes, 23 de octubre de 2009

Lo que tenga que ser..


Cuando queremos , lo que queremos es que el otro también quiera.. Nos esforzamos, nos arriesgamos para lograr que el otro también quiera, ése es el verdadero deseo. Y el deseo es incompleto si es sólo de uno, necesitamos de otro, necesitamos querer lo mismo. Uno puede querer que el otro quiera, pero no puede obligarlo a querer. Por más que uno quiera y quiera que el otro quiera, las cosas serán cuando deban ser.. Hay que aceptar aunque duela, que siempre será lo que tenga que ser...

martes, 20 de octubre de 2009

La vida que imaginé


Cuando sos chico soñas con lo que vas a ser cuando seas grande, y si te dejan soñar soñás en grande. De grande medís tu vida como un parámetro: ¿es mejor o peor de lo que imaginaste?
Si soñaste mucho con la vida que querías, sabés muy bien lo que querés, y también sabés muy bien lo que no querés, lo que no cuaja con lo que soñaste para vos.
El problema de los sueños es que a veces se convierten en caprichos, querés esa felicidad que soñaste o nada. Cuanto más frondosa es nuestra imaginación, más grande es la decepción.
Cualquier detalle distinto a lo que imaginás arruina la felicidad. Duele mucho la realidad cuando sos un soñador.
A veces uno cree que lo que duele es la realidad pero lo que duele es el ideal. La vida que imaginás puede ser un sueño, pero también puede convertirse en una cárcel. Imaginar tu vida ideal está bueno, pero que la vida imagine por vos es mucho mejor. A veces hay que dejarse sorprender. La obsesión por el ideal te puede hacer perder de vista lo real, lo verdadero, lo que necesitás. Nada está a la altura de un ideal.
Si querés concretar tus sueños lo mejor es empezar por matar al ideal. Ojo, no me estoy refiriendo a matar los ideales, sino que hay veces que uno se imagina su vida como si fuera una película, y es muy difícil estar a la altura de ese ideal.
El ideal es una luz brillante, muy brillante, tanto que puede terminar opacando la realidad. Podés sufrir toda la vida por ese ideal, hermosos, puro, brillante, pero lejano y cada vez más lejano. Hay que poder distinguir los sueños del ideal. Los sueños son pequeñas excusas que nos ayudan a crecer. El ideal es una gran mole de oro que nos paraliza. En cambio la realidad es frágil, endeble, imperfecta, pero verdadera.
Porque al final del camino uno puede contar la vida que vivió, no la que imaginó. Entonces mejor que imaginar la vida es vivirla.

martes, 6 de octubre de 2009

Que valga la pena


¿Qué quiere decir “vale la pena”? Vale la pena estar vivo. Vale la pena morir por una buena causa. Vale la pena odiar, amar. Vale la pena ¿Qué quiere decir eso?
Vale la pena escuchar la verdad. ¿Vale la pena no decir la verdad? ¿Por qué vale la pena?
Vale la pena sufrir. Vale la pena ser feliz. Vale la pena una cosa y su opuesto ¿Cómo puede ser que las dos a la vez valgan la pena? ¿Cuándo, cómo, quien? ¿Qué cosa vale la pena?
Tal vez valga la pena perder para poder ganar. Tal vez valga la pena caerse para poder levantarse, equivocarse para poder acertar.
¿Vale la pena decir siempre la verdad? Algo vale la pena cuando es mayor el beneficio que el costo ¿Pero cómo se puede estar seguro de eso?
El esfuerzo, el dolor, el sufrimiento vale la pena solo si nos hace mejor, si nos hace creer.
La vida misma vale la pena de vivir. La vida trae, lleva y deja, dolores, sacrificios, odios, rencores, peligros, preguntas, también alegrías, amores, reconciliaciones, respuestas.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Más tarde de lo esperado


Los grandes momentos de la vida son como un despertar. Los grandes momentos de la vida están llenos de sorpresas. Los grandes momentos de la vida están llenos de belleza. Los grandes momentos de la vida están llenos de magia, llenos de ternura, de complicidad. Los grandes momentos de la vida están llenos de corazones acelerados, llenos de interrupciones. Los momentos importantes están llenos de cosquillas, de sudor en las manos, de ilusiones. Los grandes momentos de la vida, en general, ocurren más tarde de lo esperado.
Aprendí que las cosas buenas hay que saber esperarlas. No hay nada de malo en que las cosas que uno desea lleguen más tarde de lo esperado. Cuando lo que querés tarda en llegar, el deseo crece, se fortalece. Y ahí tu corazón se prepara para recibir eso que tanto esperás. Si no estás listo para lo que deseas, es como comer una frutilla verde, es amarga, no la disfrutas. Hay cosas que llegan más tarde de lo esperado, y eso te da ansiedad, frustración, pero eso es por algo. Por algo hay cosas que se hacen esperar. Cuando menos las esperas, quizá cuando ya renunciaste a alcanzar ese deseo, es cuando la vida, el destino, lo que sea te sorprende. Y esas sorpresas son las que más se disfrutan, las que llegan cuando menos las esperas. Las cosas buenas llegan tarde, dan trabajo, esfuerzo, dedicación. Cuando uno sabe que lo que viene es bueno, la espera no es una agonía, es una fiesta. Saber esperar es saber desear. Queremos todo ya, la comida ya, los resultados ya, levantar el tubo del teléfono y que venga un delivery y te traiga la felicidad, ahora. El deseo se vuelve más fuerte cuando uno se toma el tiempo de desear. Si entre el deseo y la realización no hay tiempo, el deseo se vuelve débil, descartable. Así que será hoy, mañana, en un tiempo, en el momento exacto, más tarde de lo esperado, pero será.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Abrir los ojos..


A veces da julepe abrir los ojos, porque por ahí los abrís y ves todo patas para arriba. Y eso es lo que en verdad da miedo, los cambios. Como un chico que juega a las escondidas tapándose los ojitos, creyendo que así no lo ven.. uno a veces cierra los ojos como si así fueran a desaparecer los problemas. Como si muerto el cartero, fueran a desaparecer las cartas fuleras. Uno se hace el perro que tumbó la olla, como si el dolor que siente no existiera. Uno detesta y ama a esa persona o a ese espejo que te canta las cuarenta. Uno detesta y ama a quien abre tus ojos. Abrir los ojos tiene gusto a membrillo con queso: es agridulce. Por un lado, como que se pierde la magia, pero por el otro.. se sale del engaño. A veces lo que tenemos que ver es tan horrible, que preferimos hacer la vista gorda y cerrar la tranquera, y vivir en una cajita de cristal. Y otras veces la burbuja se pincha, y no queda otra que abrir los ojos y mirar lo que no queremos ver. El corazón se nos estruja y nos quedamos sin aire, ahogados. Duele abrir los ojos. Es como salir de la oscuridad, que la luz te enceguece. Ojos que no ven, corazón que no siente.. mejor mirar para otro lado, dicen, meter la cabeza en la tierra como hace el avestruz.
Pero para que algo cambie hay que romper la burbuja, hay que salir de la cajita de cristal. Abrir los ojos y animarse a ver, aunque lo que haya para ver nos estruje el corazón.

lunes, 21 de septiembre de 2009

¿Qué faltó?


Hoy iba por unas callecitas muy lindas, cerquita de casa, escuchando música, tranqui.. cuando me encontré con este graffiti en una pared:
"¿Qué faltó para que se enamorara de mí?"
Y obviamente, como es usual en mí, me colgué pensando y esa frase no deja de resonarme una y otra vez en la cabeza..
¿Qué faltó para que se enamorara de mí? O simplemente ¿qué faltó para le guste, para que me vea? Me dieron ganas de escribir una canción, pero no soy compositora. Me dieron ganas de saber porqué escribieron eso, pero no era posible. Me dieron ganas de preguntárselo a alguien, pero ya era tarde. De pronto sentí una gran compasión por la persona que lo escribió, porque yo sé lo que se siente preguntarse eso una y otra vez, sin obtener respuesta alguna.
¿El amor es una receta mágica? ¿O la magia radica en no saber nunca cual es el misterioso componente que lo integra? ¿Puede haber habido algo que haya faltado o simplemente no tuvo que ser?

by Pauli

jueves, 17 de septiembre de 2009

¿Espectadora o Protagonista?


A veces somos espectadoras en vez de protagonistas. Pero se espectadora o protagonista depende sólo de una decisión.
La espectadora siente que no le dan un protagónico. La protagonista es la que que va, se para en el centro del escenario, bien debajo de la luz, y dice “¡acá estoy!”.
La espectadora vive lamentándose por lo que le tocó en suerte. La protagonista se revela, porque cuando agarra el toro por las astas, algo empieza a cambiar.
La espectadora no se siente amada. La protagonista hace algo para que la amen.
La espectadora cree que es como una balsa en el mar, a la deriva. La protagonista siente que puede patalear, remar.. está bien, tiene que remar mucho, sí.. pero remando llega a donde quiere estar, no a donde el mar la lleva. Y ya no necesita la suerte, porque la suerte la hace ella.
Para pasar de ser espectadora a protagonista debemos darnos cuenta de lo que necesitamos, de lo que nos hace bien y mal, de lo que verdaderamente queremos en la vida. Debemos cambiar. Está en nosotras si queremos ser espectadoras de nuestra propia vida, dejar que las cosas sucedan, que todo pase a nuestro alrededor sin intentar siquiera cambiarlo, resignarse a lo que nos toca.. o ser una verdadera protagonista. Una protagonista que no espera que las cosas pasen, sino que va a buscarlo. Una protagonista que decide qué hacer con su vida, qué rumbo tomará. Una protagonista que sabe lo que quiere, y que busca la manera de poder lograrlo. Una protagonista real, que sufre, ríe, llora, se emociona y hace emocionar. Que siente, que busca, que sueña. Una protagonista que simplemente vive.

by Pauli 1/2

sábado, 12 de septiembre de 2009

¿No lo ves?


Siempre dicen: "Una mirada dice más que mil palabras", y cada día que te veo me pregunto si no te das cuenta de todas las cosas que te estoy diciendo con sólo mirarte. Me pasa muy seguido que te miro, y en una reacción casi involuntaria desvío la mirada, como si de esa forma pudiera evitar que mis ojos hablaran por mí, diciéndote todo lo que tengo guardado y no me animo a sacar a la superficie.
Me encanta todo de vos. Tu sonrisa, tu personalidad, tu picardía. ¿Todo eso no se me nota cuando me mirás? Hay dos opciones: o te hacés muy el desentendido o cuando me ves no estás realmente mirándome. Y me encantaría que me vieras realmente, que vieras todo lo que soy, todo lo que tengo para dar. Para darte. Lo raro es que, por un lado, lo que quiero es que te des cuenta, para ver QUÉ pasa, qué TE pasa, si es que te pasa algo conmigo.. pero por el otro prefiero que no te enteres, por el miedo que me da el hecho de que te alejes cuando lo descubras.
Y así, entre miles de dudas e indecisiones, lo único que me salvaría es que me robes inesperadamente ese beso que tanto ansío. Pero eso ya sería una utopía, y no creo en utopías. Aunque guardo, en algún rinconcito dentro mío, la pequeña ilusión de que eso suceda. Porque, según dicen, la esperanza es lo último que se pierde.

by Pauli

martes, 8 de septiembre de 2009

Pensando en vos


Te pienso, es inevitable..
¿Cómo hacer para demostrarte que estoy ACÁ?

Me encantaría que me veas, que me sientas cerca,

y al mismo tiempo no sé como acercarme a vos.


Estoy llena de dudas, de intrigas,

me sigo preguntando si me ves, si se nota que estoy acá parada,

esperando en vano una oportunidad.


Deshojo una margarita y miro el horizonte,
sigo pensando si esto tiene algún sentido..
Aunque eso ya lo sé, el corazón nada entiende de lógica,
así que nada de sentido tiene ni tendrá.

No sé cuándo este sentimiento creció tanto,
tanto
en tan poco tiempo,

pero hoy, como dice Cordera,

te veo, me sonrojo y tiemblo..

by Pauli

viernes, 4 de septiembre de 2009

Algo cambió


Algo cambió. No entiendo, no sé qué me pasa. Esta vez no tengo todo bajo control, esta vez me agarró de sorpresa. No es que siempre tenga todo controlado, pero al menos siempre sé que me pasa, y sé por qué me pasan las cosas. Esta vez es distinto. Hoy me dí cuenta de muchas cosas. Cosas que, en una de esas, antes las sabía y no las quería ver, o por ahí surgieron en este último tiempo.
No entiendo cómo pasó, no sé cómo ni desde cuándo, tampoco puedo evitarlo. Me odio por sentirlo, por pensarlo. Hay algo que me dice que me estoy equivocando..
Pero hoy te miro diferente.

by Pauli

martes, 1 de septiembre de 2009

Las nuevas olas


Nunca se sabe lo que pueden traer las nuevas olas, porque las olas llevan y traen, las olas nos modifican, nos transforman, nos hacen vivir.
A veces es cierto, las nuevas olas nos dan miedo, nos desconciertan, pero bueno.. hay que subirse a las nuevas olas, surfearlas, barrenarlas, vivirlas.. hay que animarse a pegar el volantazo de una vez y cambiar el rumbo.
El milagro del amor es la gran nueva ola, es ese cambio que nos arrasa, que te transforma, que te hace otro. El milagro del amor trae todas las respuestas que buscamos, todos los cambios que necesitamos. Hay que confiar en que el amor va a hacer su milagro y que ese milagro será siempre arrasarnos, renovarlos, hacernos renacer. Hay que subirse a la ola y barrenarla, porque no se puede frenar el cambio, hay que cambiar con él.